No hay huevos
a sentarme frente al espejo
y escupirme las verdades
Noches de alcohol de cartón
y humo espeso,
intentar tapar el desprecio
me quedo anclada
como un necio...
Mi espanto me observa con desconcierto
ambos estamos sobre el mismo trapecio
él a un lado
mi razón en el contrario
van equilibrando el tropiezo
El pánico a girar la siguiente esquina
y que la realidad de una patada en los dientes
me deje en el suelo tendida, inerte...
Aún así aquí estoy de pie y camino
desafío unas pocas piedras
y piso unas cuantas mierdas..
entre ellas un juicio me espera
y marcará mi destino..
pero ese es otro tema
No quiero abrir los ojos
y no poder ver a mi felino, alma gemela..
No quiero llegar al pueblo, abuelito
y no verte con tus quehaceres en la huerta
No quiero ver como mi corazón se aleja
en el naufragio del no existir
pues se quebró en dos nuestro barco de vela...
Pero por más que me joda es así,
llámenme cobarde,
que José Cuervo siempre me acompaña
y me espera al salir
2 comentarios:
Vas suavizando aristas en tus poesias, en esta hay dos partes diferenciadas, una primera enigmatica, y una segunda romantica, nostalgica, de recuerdos presentes.
Me gusta. Enhorabuena.
alfonso
Mutxas gracias Alfonso por tus palabras siempre alentadoras..Kompañero, no t me vayas de mi vera ke te necesito cerca
Saludos Anarkos!
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