No sois ninguno de vosotros
ni los conocidos
ni los que me quedan por conocer
dignos de mi dulce néctar
del amor a miel que empapa mi ser
Puedo ser testaruda, prepotente, soberbia
pero no es ese mi lenguaje cuando ando a tientas
cuando soy sorda
cuando me enamoro a fin de cuentas...
Lo he dado todo, habido o por haber
lo que he tenido, lo que no y lo que he perdido
he dado desmesurada, incluso sin motivos
sin latidos...
Sin embargo la reciprocidad no andaba de mi parte
varias veces caí y tuve que levantarme
y aún cojeando nadie puede conmigo
ahora sólo miro mi ombligo
Pero sigo escudriñando
esa rima que avive mis versos
aunque no merezca la pena
pues sois muros de piedra
ríos de arena
amargos besos
No hay comentarios:
Publicar un comentario